miércoles, 29 de junio de 2016

Revolución

Revolución sin piedad, todo fue formalidad. Grande e intenso sin vivir, ahora ya no se sabe al fin.

Rimando sin rimar, todo cabe en esperar.
Revolución en las ansias por saber, no querer para analizar o entender.

El reloj va contando, y el tiempo va pasando. Qué será de aquello, que tantos llantos escuchaban. Pues no dormia, solo anhelaba.

Y aún así, se sigue escuchando. Recuerda, revive y sueña.
Con lo inalcanzable o con lo mas deseable. Pues me dijeron algo de aquella revolución. Y vi que todo retumba en aquel último rincón de su corazón.

jueves, 16 de junio de 2016

13

Mira que la confusión se calca en mi interior. Y que siempre hay algo de amor.
Pero aún así sigo soñando, sigo esperando, pero al igual, me sigo desilusionando al mismo tiempo que voy anhelando.

miércoles, 15 de junio de 2016

Bullyng

Él miraba a la ventana,
retumbaba en su interior.
Las palabras resonaban,
todo tenía bastante rencor.

Ella lloraba en su almohada,
pasaba la noche pensando en lo vivido.
Se le iba la cabeza,
su corazón estaba frío.

Él se sentía solo,
escuchaba grandes cosas que lo rechazaban.
Y aún volviendo a casa,
seguía siendo una triste alma.

Ella sentía dolor,
su sentimiento era cruel.
Tenía odio en su alma,
pensó en no volver nunca también.

Él creció con dolor,
ella también se hizo mayor.
Pero es verdad que todo sigue en sus almas,
pero por contarlo y hablar, quedó en una experiencia de la que aprender mucho más.

domingo, 12 de junio de 2016

Desesperada

Me contaban cuentos de princesas,
todas tenían a su príncipe azul.
Yo me imaginaba que era una de ellas,
pero creces y ves lo más peor.

Me cuentan ahora que no he sido la única,
la única que estaba loca por sus huesos.
Recuerdo que soñaba noche y día,
compartir con el mis alegrías.

Me cuentan ahora que no he sido la única desesperada,
no he sido la única que quedaba con el ansia.
Tampoco he sido la única atrapada en su mirada,
ni la última que quedó a su sonrisa atada.

Recuerdo mi dolor al ver que se escapaba,
también recuerdo la adrenalina cada vez que lo miraba.
Recuerdo la alegría de ver que regresaba,
y de nuevo otra vez que en verdad lo olvidaba.

Recuerdo aquellas veces que volvió saludando,
un día me creía genial, y otro no era nada más.
Te odiaba al igual que te amaba,
y yo tan niña malcriada: "te adoraba"

Y tal vez todo cambie y siga sin volver.
Que está ahora y mañana otra vez.
Mi corazón por tonto le revive cada vez que regresa sin cesar,
pero te juro que mi alma te necesita cada vez más.